2.11.2014

CUESTIÓN DE LUJURIA: CAPÍTULO 5

- ¿podrías compartir una calada de tu cigarrillo? – miro fijamente y allí esta Sergio, al final había decidido aparecer, lo cual me llenaba de gozo y morbo. Le sonrió y le ofrezco un cigarrillo rápidamente
- pensé que ya no aparecías
- por favor, no rechazaría la invitación de una mujer tan guapa – sonríe plácidamente ante su comentario, ¿estará jugando conmigo?. Como puede ser tan descarado, soy la novia de su amigo, aunque la verdad que eso me excita aún más pero ¿él lo sabrá?
- bueno me alegro que no la hayas rechazado, ¿vienes acompañado?
- no, deje a mis compañeros después del café y me vine directamente – de nuevo esta esa sonrisa que me atrae
– bueno, ¿nos vamos dentro?, que seguro la noche se presenta mejor que una calada de cigarrillo – y le indico con la cabeza para que me siga hacia donde están los demás.
Vamos de camino al encuentro de juan que se encuentra bailando con una de nuestras amigas. Sergio le saluda rápidamente con una palmada en la espalda, lo cual hace que se distraiga de su baile y se centre en su amigo. Le abraza de nuevo y comienzan a hablar entre ellos, no les escucho gracias a la música que al parecer es aún más alta que antes o simplemente seré yo que ya no soporto el estruendo. Parece que es algo muy divertido porque no paran de reír y de asentir el uno al otro. Decido ir por una copa mientras ellos continúan con su conversación; ninguno de los dos se percata de mi ausencia
- pensé que te habías perdido – señala Juan tomándome por la cintura mientras Sergio no para de observarme,  algo que me gusta pero que me pone nerviosa. Juan percibe lo que sucede y me acerca mucho más a el – no te quita la mirada, seguro que le gustas – y se ríe haciéndome una mueca. Dudo mucho que le guste a Sergio, aunque es verdad que varias veces he cruzado miradas con el que me excitan. Es una locura si quiera pensarlo, es su amigo pero aun así me encanta imaginar que puede ser verdad.
Tengo ganas de bailar, así que bebo de mi copa y me levanto decidida hacia la pista. Le indico a juan que me acompañe, Sergio y unas amigas también vienen con nosotros. Comenzamos todos a bailar al compás de la música, es excitante e invita a la seducción, la verdad es que el dj sabe de música y eso me encanta. Todos nos estamos divirtiendo, Juan está encantado bailando con una rubia que se le ha acercado de repente y le coquetea descaradamente. Me encanta que coquetee con otras, es un juego que tenemos en nuestra relación, podemos coquetear todo lo que deseemos pero nunca llevamos eso más allá de lo que es, un simple coqueteo. Sigo bailando y esta vez me detengo a observar a Sergio, está sorprendido de como Juan coquetea con aquella rubia que baila para él. Decido acercarme a él y comienzo a bailar frente suya
- parece que has visto al diablo – digo acercándome a su oreja. Me mira más sorprendido aún

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